Historia del Té / Preparación

Qué es el té?

El té es la segunda bebida más popular del mundo. Sólo el agua tiene un mayor consumo mundial que el té. Se estima que se beben diariamente en nuestro planeta entre 1,8 y 2 billones de tazas de té.

  • Té negro: después de la recolección, las hojas se enrollan y se dejan oxidar. Después se secan y se trituran. Es la variedad que más conocemos.
  • Té verde (también llamado vulgarmente té chino): contiene menos teína pero es más amargo (si se deja el mismo tiempo en infusión que el té negro, lo cual no se debe hacer). La planta se seca y se somete a un proceso de torrefacción en recipientes de hierro.

El nombre

La palabra castellana proviene del término t’e (pronunciado "tai") perteneciente al dialecto chino amoy.

La palabra pasó a Europa como resultado de los primeros contactos entre los comerciantes holandeses y los barcos chinos del puerto de Amoy, en la provincia china de Fujian. Dichos comerciantes adoptaron la palabra en la forma holandesa thee, que los alemanes transformaron en Tee, los españoles en , los italianos en , los daneses, noruegos y suecos en te (igual que los malayos), los húngaros e ingleses en tea, los franceses en thé, los finlandeses en tee y los lituanos en teja. Fuera de Europa, la palabra tampoco perdió su raíz original, convirtiéndose en ta en coreano, tey en tamil y thay en cingalés. El lenguaje científico mantuvo el término thea.

Pero también el chino mandarín tenía un término parecido para denominar a esta planta, que era c’a. Éste derivó a ch’a en cantonés y pasó como cha al portugués (ya que Portugal comerciaba en Macao, de habla cantonesa), al persa, al japonés y al hindi, y evolucionó a shai en árabe, ja en tibetano, chay en turco y chai en ruso. Del portugués se tomó una forma castellana, cha, empleada en el siglo XVII y en la Nueva España.

La Historia

En China se bebe té desde tiempos inmemoriales. Hay registros que datan del siglo X antes de Cristo, pero que mencionan que dieciocho siglos antes había chinos que vertían agua recién hervida sobre hojas secas de té y luego se la tomaban entre manifestaciones de gusto y de tibieza.

A principios del siglo IX se dice que pasa a Japón a través de los monjes Budistas, quienes lo utilizaban como estimulante para estar alertas en sus horas de meditación, ya que para ellos tomar el té era una ceremonia ligada al espíritu.

El té llegó a Europa mucho después a través de los holandeses y los portugueses en el siglo XVII. En la década de 1650, Inglaterra se convirtió en la mayor potencia europea del té, gracias en parte a su especial relación con sus colonias en la India. Hacia 1657, Thomas Garraway ya expende cajas de té chino en su tienda de Londres y los ingleses lo monopolizaron a través de la East India Company. Exportaron su costumbre de beber té a Norteamérica, pero los en 1773 renunciaron a esta bebida ante los desorbitados impuestos ingleses.

El comercio del té era estrictamente reglamentado por los chinos, muy conscientes de la riqueza que suponía para ellos en su comercio con Occidente.

En Occidente hasta ahora se prefería el té negro por su sabor más suave ligeramente perfumado, de aroma delicado y menos amargo que el té verde. En el mundo Oriental, China, India, Tibet y Japón se consume mayoritariamente el té verde, probablemente el más puro, procedente de las hojas secas sin oxidar, que proveniente de la misma planta que el té negro. A quién le guste variar, dispone además de un término medio entre el verde y el negro: el té oolong que es semi-oxidado. La ceremonia del té es un rito asiático que tiene al té como protagonista.

Aunque la que más renombre tiene en Europa es la ceremonia del té japonesa, no debemos olvidar que el té es una bebida de gran arraigo en toda Asia, y otros países tienen también su ceremonia del té. De hecho, la ceremonia del té japonesa comenzó a celebrarse gracias al té matcha que trajo el monje Eisai al regresar de China.

De entre los países que celebran ritos en torno al té podemos destacar China, Japón y Corea. En algunos de estos países existen además diferentes variaciones o escuelas.

En esta sección vamos a ir publicando información sobre la ceremonia del té en diferentes lugares de Asia, y también intentaremos ofrecerte descripciones de los elementos que se utilizan, así como del procedimiento que se sigue y la etiqueta asociada a cada ceremonia.

Cómo preparar un buen té:

Utilizar siempre que se pueda agua mineral o embotellada. La calidad del agua es importante para el sabor del té.

Antes de poner el té en la tetera, caliénte vertiendo en su interior una taza de agua caliente y moviendo ligeramente para que llegue a todos los rincones. Vuelque ese agua y comienze a preparar el té.

Para preparar un té con un sabor puro, es importante no utilizar detergentes para lavar la tetera. Por eso siempre desifecte con agua caliente antes de utilizarla. Además, esa medida ayudará a que el té conserve su temperatura en los fríos días de invierno.

Té negro

Poner una cucharadita de te por taza dentro de la tetera.
Calentar el agua sin llegar a hervirla. El agua no debe estar hierviendo pues quemaría las hojas de té las cuales ya no difundiría todos sus perfumes.
Vierte el agua sobre las hojas de té en la tetera.
Déjar en infusión durante 5 minutos, a no ser que el tipo de té que esté utilizando necesite más tiempo. (Te verde - Te blanco).
Cuele el té con un colador muy fino.
A la hora de servir caliente la taza, así se asegurara que el té se mantendrá caliente más tiempo.